lunes, 9 de febrero de 2026

La mejor ubicación para bastidores publicitarios según expertos

 

Descubre cuál es la mejor ubicación para bastidores publicitarios según expertos y cómo elegir el punto ideal para maximizar visibilidad e impacto.

Los bastidores publicitarios siguen siendo una de las herramientas más efectivas para generar presencia de marca en el espacio urbano, siempre y cuando estén ubicados de forma estratégica. Un bastidor bien instalado no solo gana visibilidad: se convierte en un punto de contacto clave en la ruta diaria del usuario. Elegir dónde ubicarlo no es una decisión arbitraria: requiere entender cómo se mueven las personas, dónde miran, en qué momentos están más receptivas y qué condiciones físicas (altura, distancia, iluminación) garantizan que el mensaje sea visto y recordado.

 

En P&P Medios, empresa experta en bastidores publicitarios en Bogotá, sabemos que la ubicación puede ser la diferencia entre una campaña exitosa y una que pase desapercibida. Este artículo ofrece una guía técnica y detallada para definir la mejor ubicación para bastidores publicitarios en Bogotá, basada en estudios de campo, comportamiento visual, flujos peatonales y vehiculares, y recomendaciones de expertos en diseño y medios. Aquí aprenderás qué tener en cuenta para lograr que tu bastidor capte la atención correcta, en el momento indicado y en el lugar ideal.

 

¿Cuándo conviene usar un bastidor publicitario?

 

El bastidor publicitario es un formato clásico, pero altamente efectivo cuando se usa con estrategia. Resulta especialmente útil en puntos de alto tránsito peatonal o vehicular, donde el público tiene unos segundos de atención libre para captar mensajes. Su estructura permite instalación en diversos escenarios: fachadas, separadores viales, estaciones de transporte o entradas a puntos de venta. Cuando se ubica adecuadamente, el bastidor no interrumpe, sino que acompaña el recorrido visual del espectador.

 

Su principal valor está en la repetición y la ubicuidad: un bastidor bien posicionado se encuentra en la ruta diaria de miles de personas, reforzando la recordación de marca. Además, al tener un formato fijo, permite mayor detalle visual y consistencia en el mensaje. En ciudades como Bogotá, donde el espacio urbano es complejo, este tipo de piezas aporta visibilidad sin necesidad de pantallas ni elementos digitales.

 

Se recomienda instalar un bastidor publicitario cuando:

 

En ciertas situaciones, el uso de bastidores es especialmente recomendado. La clave está en reconocer el contexto, el comportamiento del público y el objetivo de la comunicación. A continuación, cinco escenarios ideales donde este formato logra mayor efectividad:

 

  • Zonas de espera o baja velocidad: en paraderos de buses, estaciones de TransMilenio o filas externas, el "dwell time" o tiempo de permanencia es mayor. Esto permite que el espectador procese mejor el mensaje. Es por eso que la publicidad en estaciones de TransMilenio funciona tan bien con bastidores.

 

  • Entradas a establecimientos o centros de experiencia: cuando se ubica en la ruta de entrada a supermercados, farmacias o centros comerciales, el bastidor actúa como antesala del punto de venta, reforzando promociones o mensajes institucionales.

 

  • Corredores de alto tránsito peatonal o vehicular: si se encuentra en avenidas con semáforos o pasos peatonales, el bastidor gana atención por repetición y detención. Se vuelve parte del paisaje informativo diario.

 

  • Campañas con georreferenciación específica: cuando una marca necesita impactar una zona puntual, el bastidor permite elegir ubicaciones precisas y visibles, evitando dispersiones en la pauta.

 

  • Zonas donde la publicidad digital no tiene presencia: en lugares sin pantallas o mobiliario tecnológico, el bastidor es una solución eficaz y de bajo mantenimiento para mantener presencia publicitaria.

 

Conoce más sobre: Publicidad en Transmilenio: todo lo que debes saber

 

La regla base: si no entra en la línea de visión, no existe

 

El ojo humano está entrenado para enfocarse en aquello que entra en su campo visual de forma natural, sin esfuerzo. Por eso, la ubicación de un bastidor debe alinearse con la línea de visión promedio del transeúnte o conductor. Si el soporte está demasiado alto, bajo o desplazado hacia un ángulo poco visible, simplemente no se procesa. El éxito de una pieza radica en que entre de manera fluida en el recorrido ocular del usuario.

 

1. ¿Dónde mira la gente en movimiento vs cuando está esperando?

 

  • Flujos peatonales vs puntos de espera (transporte, filas, semáforos)

 

  • Altura promedio del campo visual en movimiento

 

  • Zonas de contacto visual prolongado (espera o pausa)

 

Zonificación por flujos: ¿cómo mapear la “ruta del usuario” en 15 minutos?

 

Antes de decidir dónde poner un bastidor para que la gente lo recuerde, es fundamental mapear el recorrido real del usuario en el espacio. Esta práctica, conocida como zonificación por flujos permite identificar puntos de contacto naturales entre el público y el soporte visual. El objetivo es ubicar el bastidor en una zona donde el usuario no tenga que desviar la mirada para percibirlo, sino que fluya con su trayecto.

 

P&P Medios recomienda realizar una observación de campo de mínimo 15 minutos en franjas horarias clave, con foco en el comportamiento del público: ¿dónde se detienen?, ¿por dónde caminan?, ¿en qué punto miran hacia el frente? Este análisis rápido permite detectar lugares con alto impacto visual, dwell time y bajos niveles de distracción externa. Con ello se optimiza no solo la ubicación, sino también la inversión publicitaria.

 

1. Entradas, filas, cruces, cajas y puntos de decisión

 

  • Accesos principales a estaciones, edificios o puntos de venta

 

  • Filas de espera donde el usuario permanece estático varios segundos

 

  • Cruces peatonales con semáforos o flujos bidireccionales

 

  • Zonas de pago o cajas registradoras donde se concentra la atención

 

  • Intersecciones o esquinas donde el público debe decidir su próximo movimiento

 

Altura y distancia: guía simple para ubicarlo donde el ojo sí lo capta

 

Determinar la altura ideal para un aviso publicitario no es un ejercicio aleatorio, sino un cálculo técnico basado en el comportamiento ocular y la percepción espacial. La clave es que el contenido entre de forma directa al campo visual natural del usuario, sin exigirle movimientos innecesarios. Si un bastidor se encuentra fuera de ese rango visual, el mensaje pierde fuerza, incluso si el diseño es llamativo.

 

Además de la altura, la distancia entre el soporte y el espectador debe permitir que el mensaje se procese en segundos. Un bastidor demasiado cerca puede incomodar; demasiado lejos, pierde legibilidad. Lo ideal es ubicarlo dentro del perímetro de atención efectiva, considerando tanto el tamaño del diseño como la velocidad de desplazamiento del usuario.

 

  • Altura visual efectiva: entre 1,30 m y 2,10 m desde el suelo, asegurando que el contenido quede a nivel de ojos, tanto para peatones como para personas en transporte público.

 

  • Distancia óptima según entorno: entre 3 y 5 metros para zonas peatonales; hasta 8 metros si se encuentra en corredores vehiculares con semáforo o reducción de velocidad.

 

  • Ángulo de visibilidad ideal: entre 30° y 45° respecto al sentido de avance del usuario, facilitando que el mensaje entre al campo periférico antes de convertirse en foco visual.

 

1. Campo de atención según distancia (5, 10 y 20 pies)

 

A medida que aumenta la distancia, el campo de visión se amplía, pero también se reduce el tiempo de procesamiento. Por eso, el tamaño del texto y la jerarquía visual deben adaptarse.

 

  • A 5 pies (1,5 m): se pueden incluir detalles finos y tipografía pequeña, ideal para zonas de espera.

 

  • A 10 pies (3 m): lo recomendable es usar titulares grandes y mensajes simples, sin elementos decorativos innecesarios.

 

  • A 20 pies (6 m o más): solo deben mostrarse logotipo, eslogan y una llamada a la acción clara, con buen contraste y alta legibilidad.

 

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Evita obstrucciones y contaminación visual (la causa #1 de “no lo vi”)

 

Uno de los errores más comunes al instalar un bastidor publicitario es no considerar lo que hay alrededor. Árboles, postes, señales de tránsito, estructuras urbanas o incluso otros anuncios pueden bloquear parcial o totalmente la visibilidad del mensaje. La presencia de elementos ajenos que interfieren con la línea visual del bastidor reduce drásticamente su impacto y puede hacer que pase desapercibido incluso para quienes circulan justo frente a él.

 

Por otro lado, la saturación visual del entorno también afecta la eficacia de un bastidor. Cuando se encuentra rodeado de múltiples estímulos —como colores estridentes, ruidos o mensajes superpuestos— el cerebro tiende a ignorarlo por completo. Por eso, una ubicación limpia, despejada y visualmente equilibrada es esencial para que el anuncio cumpla su propósito.

 

1. Factores que reducen la visibilidad de un bastidor

 

Un bastidor puede estar técnicamente bien diseñado, pero si su contexto no lo favorece, no logrará ningún resultado. Estos son los cinco factores más comunes que debes evitar al momento de elegir su ubicación:

 

  • Obstáculos físicos en primer plano: árboles frondosos, rejas, techos o postes que tapen parte del contenido visual impiden la lectura completa del mensaje y frustran la atención del usuario.

 

  • Competencia visual inmediata: cuando hay demasiados elementos visuales cercanos (vallas, pantallas LED, afiches) se crea un ruido gráfico que compite por la mirada del transeúnte, reduciendo la efectividad de todos.

 

  • Cambios bruscos de luz y sombra: variaciones de iluminación natural por el entorno (paredes altas, árboles, túneles) dificultan la lectura si el diseño no tiene buen contraste ni está adaptado al contexto lumínico.

 

  • Ángulo inapropiado de colocación: ubicar el bastidor en un plano paralelo al flujo de personas hace que solo sea visible desde ciertos puntos, perdiendo su valor para la mayoría de transeúntes.

 

  • Superficies deterioradas o espacios sucios: el entorno debe reforzar la imagen de marca, no restarle valor. Paredes rotas, fachadas manchadas o zonas con acumulación de basura afectan la percepción del bastidor y del mensaje en sí.

 

Iluminación y sol: cómo lograr que se vea de día y de noche

 

El bastidor publicitario, aunque esté ubicado en el punto óptimo, puede fallar si no se toma en cuenta la luz. Un mensaje mal iluminado es prácticamente invisible durante la noche, y si está expuesto al sol directo sin los ajustes correctos, puede desvanecerse visualmente por reflejos o pérdida de contraste. Planificar la orientación y los recursos de iluminación es esencial para garantizar visibilidad 24/7.

 

Durante el día, es importante analizar la trayectoria solar para evitar contraluces que impidan leer el mensaje. En horas nocturnas, se recomienda usar iluminación frontal dirigida o integrar luz LED dentro de la estructura. Empresas de paraderos publicitarios ya aplican estos criterios con efectividad comprobada en campañas urbanas.

 

1. ¿Cómo asegurar visibilidad bajo cualquier condición lumínica?

 

  • Evita orientar el bastidor hacia el occidente si no hay protección solar: a esa hora el brillo directo dificulta la lectura.

 

  • Integra iluminación artificial si el mensaje debe estar activo en la noche: esto extiende su alcance a públicos nocturnos.

 

  • Usa materiales con acabado mate para evitar reflejos en horas críticas: los vinilos brillantes pueden actuar como espejos.

 

  • Verifica el bastidor en diferentes horarios antes de aprobarlo: esto ayuda a detectar puntos ciegos temporales.

 

  • Prioriza zonas con iluminación ambiental estable: como entradas de edificios o estaciones que ya tienen luz dirigida.

 

2. ¿Qué aspectos lumínicos debes revisar antes de producir?

 

Más allá de si es de día o de noche, lo importante es prever las condiciones promedio del entorno. Aquí los factores fundamentales:

 

  • Dirección del sol en distintos momentos del día y del año

 

  • Sombra proyectada por edificios cercanos o techos altos

 

  • Presencia (o ausencia) de luminarias urbanas cercanas

 

  • Materiales retroiluminados o reflectivos según el caso

 

  • Intensidad de luz artificial sí se va a usar iluminación LED propia

 

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¿Qué comunicar para que se lea rápido?: mensaje corto + CTA + QR

 

Ubicar bien un bastidor es solo el primer paso. El contenido también debe estar optimizado para la velocidad con la que el usuario lo verá. Un mensaje corto, con jerarquía visual clara y una acción concreta, puede generar respuesta inmediata. La inclusión de un código QR o dirección corta potencia la conexión con el canal digital, y permite medición posterior.

 

1. Plantilla de mensaje en 3 líneas (marca + beneficio + acción):

 

  • Marca visible (logo o nombre en zona superior)

 

  • Beneficio concreto y claro (máximo 5 palabras)

 

  • CTA visible: escanea, entra, regístrate o conoce más

 

Normativa básica en Colombia: ¿qué revisar antes de instalar en calle o fachada?

 

La instalación de bastidores en espacios públicos o privados requiere cumplir con normativas específicas que varían según el municipio. En Bogotá, por ejemplo, hay regulaciones sobre tamaño, altura y materiales, así como permisos especiales si se trata de espacio público. Ignorar estos aspectos puede llevar a sanciones o al desmonte de la publicidad.

 

1. Lugares permitidos/prohibidos y cuidado con espacio público:

 

  • Fachadas privadas con autorización del propietario

 

  • Espacios públicos con permiso del IDU o entidad local

 

  • Zonas donde no se obstruya la circulación ni señales oficiales

 

  • Áreas sin protección patrimonial o ambiental especial

 

  • Respetar distancias mínimas con señales de tránsito y semáforos

 

Verificación en sitio: checklist final antes de producir e instalar

 

Antes de imprimir o mandar a instalar, es vital visitar el punto exacto y hacer un levantamiento técnico rápido. Esta verificación permite evitar errores de percepción, asegurar que no haya interferencias y confirmar la viabilidad operativa.

 

  • Confirmar visibilidad desde todos los ángulos de aproximación

 

  • Validar altura disponible y dimensiones reales del espacio

 

  • Revisar obstáculos o elementos móviles cercanos

 

  • Medir intensidad de luz natural en distintas horas del día

 

  • Documentar todo con fotos y video para el equipo de diseño y producción

 

La efectividad de un bastidor publicitario no depende únicamente del diseño gráfico o del mensaje. Su impacto está directamente relacionado con el lugar en el cual se ubica, la forma en que interactúa con el entorno y las condiciones físicas que determinan si será visto, leído y recordado. Una instalación correcta puede convertirse en un activo de visibilidad continua, con resultados medibles en tráfico, recordación y respuesta directa.

 

En un entorno competitivo y saturado de estímulos visuales como Bogotá, trabajar con una empresa experta en bastidores publicitarios, como P&P Medios, marca la diferencia. Desde el análisis del punto hasta la producción y montaje, cada decisión suma para que tu marca se vea, se entienda y se elija. La próxima vez que pienses en publicidad exterior, recuerda: no es solo lo que dices, sino dónde y cómo lo dices.

Artículo tomado de P&P Medios